La tele es la tele

sábado, 4 de octubre de 2008

Antes que nada quisiera dirigirme a mis queridos lectores. Cuando digo queridos lectores me refiero a los de verdad, no a los mojigatos que se rasgan las vestiduras cuando se dice una verdad por muy dolorosa que sea. A esos que les den. Como decía, quisiera comunicaros que leo y tomo en cuenta todas y cada unas de vuestras sugerencias. No dudéis en pedir que se os dará. Quisiera pediros que no especuléis con mi identidad. No la sabéis ni la vais a saber porque si lo supierais a mas de uno se le iba a caer un mito. Señor José Joaquín Poveda Brull : por mas que hago ejercicio de memorieta no logro recordar a ningún amigo, compañero de trabajo o de carnavales con ese nombre , eso si le invito a que me siga leyendo y , tal vez , lleguemos a conocernos algún día.

Hoy quiero atender a la petición del amigo anónimo ,al respecto de ciertas irregularidades acaecidas en el carnaval de 1985.

Hubo ese año cierto malestar porque la televisión. La siempre molesta e inoportuna caja tonta estaba convirtiendo la final del falla en su propio cortijo donde hacía , deshacía e imponía lo que le viniese en gana. Se trataba del extinto, tornadizo y voluble Telesur, esa pobre desviación, sevillista y feriante, que TVE cedía de despeñaperros para abajo con menos vergüenza que aguilla y con uno presentadores tan ineptos como los que tenemos en nuestros días.¿Quien de ustedes no se a acordado de su puta madre cuando retransmitieron la presentación de “A fuego vivo”? En ese año de 1985, se le antojaron el quitar todo atrezzo existente de la gran final abjurando razones técnicas, todos los carnavaleros de la época acataron y callaron esta orden dada por un alférez al que hicieron general en febrero. ¿Todos?. No . Todos no. Hubo alguien que le hizo frente y a día de hoy me da exactamente igual si lo hiciera por intereses personales o por darle en las narices a un estamento tan veleta y novelero , lo cierto, es que el gran “gavilán” se plantó en el teatro y dijo : “o pongo las rejas o no canto”. La televisión no tuvo mas remedio que tragarse un poco el orgullo y la vanidad, y permitir que ese comparsista, actuase como actuó el primer día. Fue una batalla ganada en una guerra mas que perdida. Recuerdo como la comparsa “Braceros de pueblo” se acompañaba de una fuente preciosa y fabricada artesanalmente para la ocasión , que no pudieron lucir en la gran final.

“El gavilán” fue criticado, como siempre que sacaba la cabeza por encima del resto. Criticado por defender lo suyo. Criticado por no permitir que una mierda de difusión, que ni sabia de nuestras fiestas y si me apuran ni de nuestra ciudad, le ningunease. Así somos en Cádiz. A los que dicen las cosas como hay que decirlas, los enterramos vivos.

A los pelotas , tiravelitas, y chaqueteros, los ponemos en un pedestal.



4 comentarios:

Gonzalo dijo...

La que se ha liado siempre con la televisión.. se podría escribir un libro de la televisión en el Carnaval de Cádiz. Es una pena, como dices de la presentación de a fuego vivo.

O no se, si ¿tendrá algo que ver?, que en los típicos videos de Google video, la comparsa Entre Rejas solo se pueda encontrar el popurrí.

¿No había conectado la retrasmisión todavía?

No comprendo la razón, de quitar el atrezzo en la final.

Por cierto, te añado a mi lista de blogs, en el mío.

Un saludo

Paco Rodríguez dijo...

Ese año curiosamente los tresrimeros premios, se quedaron sin salir en televisión pues cantaban en el último pase. Si no recuerdo eran Entre rejas, los brutos secos y la banda municipal

Anónimo dijo...

Mis felicitaciones por su blog, señor X. La lectura de esta entrada me retrae a dos años antes, 1983, donde ocurrió exactamente los mismo. "Agua Clara", con su fuente y "Robots", con su panel multicolor. Ambas agrupaciones, con polemica previa, pues estos elementos nos fueron prohibidos en la final, hicimos piña y nos dejaron poner el atrezzo.... POR COJONES. Recuerdo cuando el "GAVILAN", el mismo día de la final, llegó al ensayo en la C/Diego Arias y nos dijó que estaba to arreglao, que se habian bajao los pantalones y aceptaban nuestras condiciones. INOLVIDABLE.

Gonzalo dijo...

y digo yo, ¿qué razón daban para no dejar poner el atrezzo?